España, de mal en peor

. martes, 14 de febrero de 2012

No funciona. Europa no funciona, España funcional mal. Nadie dice lo que piensa y ninguno hace lo que dice querer hacer. Mienten todos o todos van a remolque, no se sabe muy bien de qué. El gobierno acaba de aprobar una reforma laboral que puede servir para cualquier cosa… menos para solucionar el paro y la grave crisis económica. El gobierno –el nuestro-, en eso de las medidas es tan imaginativo como sus socios –y los nuestros- europeos. En Grecia, en los ancestros de la cultura occidental, saludan las enésimas medidas para “salvar” la quiebra –sin que se conozca con certeza la quiebra de quién- con fuegos artificiales. Atenas en llamas, cien mil corazones ardientes queman bancos, cines y lo que pillan por delante. No hay ya por dónde cogerse y sigue el ensañamiento con los bolsillos de los pobres para llenar las carteras de los ricos. Europa tiembla, tiemblan los mercados, tiemblan los ricos y solo los pobres siguen inmóviles, tal vez porque ya no les quedan fuerzas para nada más…


En el PSOE surgen las primeras grietas después de un congreso de falsos abrazos y sonrisas falsas. La confrontación se abre en Andalucía y deja entrever la enorme fisura que divide, en el seno de los socialistas, el partido en dos mitades, en dos formas de ver e interpretar la historia presente de España: una tibia y amansada, gris, sin rostro propio, sin voz diferenciada, amorfa, con pasado pero sin futuro; otra, incipiente, indecisa aún,   de trazas rectas, de orientaciones claras, pero escasa de recursos y sin apenas pasado. Conciliar estos dos “seres”  en el mismo espacio político va a resultar complejo, aunque no del todo imposible. De momento, no hay besos, ni abrazos ni te quieros. Miradas frías, aceradas, hostiles, de puro desafío, han sustituido los arrumacos congresuales.  Y ahí enfrente, España –los españoles-, de mal en peor, envuelta en incertidumbre, contempla con pavor cómo caen los sueños, rebotan sobre el suelo y mueren