Xàbia da la nota

. viernes 2 de julio de 2010

La nota de insolidaridad, se entiende. Pues sí, teníamos que ser nosotros los distinguidos, otra vez, de forma negativa. Previamente, la memez y la necedad tuvieron que integrarse en los prolegómenos del acuerdo por el que los ediles municipales se manifestaron en contra de la obligada aplicación de un decreto ley (de reducción de salarios a funcionarios y empleados públicos) y, lo que es más necio e incomprensible, en contra de sus propios acuerdos y conciertos, establecidos previa negociación entre la propia corporación y los funcionarios, por si lo de la ley no fuera suficiente. El triple salto mortal de lo absurdo, el no va más de lo inútil y grotesco. Verán...

Por si alguien teme por el arroz de los funcionarios, deben conocer que el plato de arroz y los garbanzos de los servidores públicos de Xàbia están más seguros y son bastante más suculentos que los del resto de los trabajadores, además de gozar de un puesto de trabajo mucho más seguro, en todos los sentidos, que el de la mayoría de los mortales. A casi catorce millones de euros al año asciende el salario de los empleados públicos que cobran directamente del Ayuntamiento de Xàbia, sin contar aquellos que lo hacen a través de servicios contratados (recogida de residuos sólidos, limpieza viaria, mantenimiento de edificios docentes, etc). Hágase saber, además, que dichos empleados municipales cobran bien, digamos que bastante bien, aunque no siempre las retribuciones estén ajustadas a sus méritos, rendimiento y responsabilidad. Digamos que, también en esto, como en todo, hay caballeros y truhanes, damas y pendejas, gente que sabe estar al loro y recibe mucho más de lo que entrega y gente que trabaja como un negro y cobra a latigazos. En todo caso, para todos hay, además de la nómina básica, complementos de destino y de productividad, aunque no a todos por igual. Trienios, premios por jubilación, medicamentos gratis, consultas médicas sin listas de espera, monturas de gafas, reparaciones y prótesis dentales, etc completan un cuadro envidiable y que para sí quisieran muchos. De todos modos, no me alegra que a los funcionarios se les reduzca su salario, como no me satisface en absoluto que se congelen las pensiones ni que suba el IVA. Pero a la hora de la solidaridad los funcionarios debían dar ejemplo, y los políticos estar a su altura. Alcalde, Bloc, Partido Popular, Nueva Jávea y Ciudadanos de Jávea escurrieron el bulto y mostraron el rostro más endeble de la curia municipal. Aquí, en Xàbia, tan solo Pepe Chulvi y sus compañeros socialistas supieron estar en su sitio, pero se quedaron solos votando un acuerdo que habían concertado los otros. Vivir para ver. Pero, ya se sabe: en el país de los ciegos mandan los tuertos. Y así nos va.