Adios, 2009, adios

. jueves 31 de diciembre de 2009
0 comentarios

Qué bien que termina. Ya era hora. Se nos va un mal año, irrepetible y abominable. Nada ha ido bien. Los desastres económicos se han sucedido por doquier y, aunque se habla de recuperación, ni aquí ni allá se ven demasiadas luces encendidas. El paro ha sido el denominador común y el epicentro de un sistema económico lastrado por la corrupción política, religiosa y empresarial. Casi nada está saliendo bien y las viejas estructuras se resisten a dejarse torcer el brazo. Los más débiles están sufriendo el azote de tanta confusión y desastre. Pero no es solo la situación económica la que perturba nuestros días. Políticamente, el mundo anda hecho un lío. Los errores de Irak y Afganistán han traído consigo las inquietudes de Irán y Venezuela, que son las puntas de un enorme iceberg que vienen a sustituir a China y a la antigua URSS en el escenario universal de los conflictos. No son éstos de ahora tan potentes como aquellos de antes, pero encierran idéntico peligro y suscitan parecidos recelos. Pocas cosas no han salido torcidas en un año para meter en el saco de los olvidos.

Aquí, en casa, igual que en el resto del mundo. De desastre en desastre. Los casos de corrupción y en especial el caso Gúrtel han obligado a ponerse mascarilla a la hora de husmear en la actualidad política. El desastre económico ha enmascarado la caótica situación política y su insoportable hedor, especialmente en lo referido a los populares, que más que un lugar de encuentro político nos ha parecido un centro de operaciones turbias y espesas, en todo caso, exentas de claridad. Los trajes de Camps han vestido a los populares con un extraño ropaje, cuyo pago de momento no ha sido requerido todavía por la ciudadanía, pendiente de que llegue el momento oportuno, tal vez en cuanto los aires económicos soplen más suaves y templados. Al cierre del calendario, parece que, tan solo, a lo lejos y muy débilmente sople una fina y ligera, muy ligera brisa de esperanza. Los últimos pasos del gobierno Zapatero parecen haberse dado en la dirección oportuna, ante la desesperación, eso sí, de un Rajoy nervioso y desorientado, torpe y olvidadizo, que habla cuando tiene que callar y guarda silencio cuando se esperan sus palabras. En fin: adiós, 2009. No vuelvas más, por favor.

Leer más...

Nochebuena de juzgado

. jueves 24 de diciembre de 2009
0 comentarios

Me había prometido liquidar Alfil Rojo durante estos días de fin de año. No voy a llevar a cabo tal pretensión. Me rebelo y me mando a hacer puñetas. Allá se vayan también, conmigo o con quien quieran, los médicos que me recomendaron paz y tranquilidad después del "ictus" que me acometió a finales de septiembre. La prensa es culpable de mi decisión. Cierto: Esta mañana, mientras repasaba las noticias de la página principal de "El País digital", el corazón se me puso a latir con fuerza. Jo. Ni que estuviéramos en tiempos de la inquisición y anduviese por ahí algún "torquemada" suelto. Uno, no: varios. El que condenó a cárcel a dos periodistas –al Director de la SER y al jefe de los Servicios Informativos de dicha cadena-, el magistrado Ricardo Rodríguez Fernández, titular de un Juzgado de lo Penal de Madrid –ver información completa en "elpais.com"-; el danés que metió en la cárcel al Director de "Greenpeace" por la payasada de Copenhague y el americano, Donald Venezia –faltaría más-, que ha condenado a la española María José Carrascosa por llevarse a su hija amparada en una sentencia de un tribunal español.

Son tres casos diferentes en tres países igualmente distintos, pero con un denominador común: se trata de sentencias desconcertantes, que parten por la mitad la creencia de que estamos ante una justicia ecuánime y equitativa. Nada de eso. Es más; uno se pone a temblar ante la posibilidad y el temor de caer en manos de ejemplares de semejante calado. Lo curioso y común en los tres casos es que quienes pagan el pato son ciudadanos españoles. Hay que joderse: ¿será que estamos gafados en nuestras relaciones con la justicia, venga ésta de dónde venga?

El caso de los periodistas españoles es, probablemente, el más inaudito. Lo más curioso de la sentencia del juez madrileño –de por si bastante singular- es otra sentencia que se incluye de tapadillo y que no es menos notoria que la sentencia principal: "Internet –dice el magistrado- no es un medio de comunicación social en sentido estricto". Lo que quedaba por oír. Para mí que este juez nos ha caído de algún remoto pasado, a saber cómo y de qué manera. El caso es que esto de escribir –sobretodo en Internet- se va tornando peligroso y fascinante: ¡ahora que parecía que entrábamos en el siglo de las libertades! Ni de coña. Al tiempo que estamos y en vista de lo leído, ésta más bien parece una Nochebuena de juzgado. De juzgado de guardia.

Leer más...

Premiar a los malos

. lunes 14 de diciembre de 2009
0 comentarios

No puedo evitarlo. Me viene a la cabeza una serie de reflexiones a partir del artículo de Javier Rodríguez Marcos (El País, 14 de diciembre) sobre Javier Gomá Lanzón (Bilbao, 1965), cuya última y reciente obra, Ejemplaridad Pública (Taurus, 2009) completa una interesante trilogía que inició con Imitación y experiencia (Pre-Textos, 2003, Premio Nacional de Ensayo 2004) y Aquiles en el gineceo (Pre-Textos 2007). Sirva como complemento orientativo acerca de la personalidad del autor, recordar que Gomá Lanzón es Doctor en filosofía y licenciado en filología clásica y Derecho español. En 1993, ganó con el número uno las oposiciones al cuerpo de Letrados del Consejo de Estado y es actualmente, desde 2003, Director de la Fundación Juan March. Gomá recibió el XIII Premio FIES de periodismo por su artículo “La majestad del símbolo” y es miembro del Consejo Asesor de Revista de Estudios Orteguianos, de la Junta Directiva de la Asociación Española de Fundaciones, y del International Visitors Program del Departamento de Estado/USIA de EEUU.

El articulista resume la filosofía del eminente ensayista y escritor en una sola frase: “sobran leyes y faltan conductas ejemplares”, afirmación que comparto sólo en parte. A mi juicio, esa es tan solo una de las caras del problema -la peor de ellas, si se quiere-, pero no la única. Sobran leyes, tan cierto como que se echan de menos otras. Faltan conductas ejemplares, ciertamente, pero haberlas haylas, lo que sucede es que no son debidamente valoradas, más bien todo lo contrario. Los últimos casos de corrupción política en las comunidades de Valencia y Madrid, principalmente, son un claro ejemplo de lo que digo: las encuestas bendicen al partido protagonista en presuntos casos de corrupción por varios miles de millones de euros. En los programas televisivos se entrevista previo pago a fugitivos de la justicia, a expresidiarios, a presuntos autores de delitos contra la hacienda pública, a presuntos maltratadores, etc., y en los programas mal llamados de convivencia (Gran Hermano, por ejemplo), la "audiencia" premia chulería, machismo, tetas y culos sobre otros rasgos físicos y aptitudes intelectuales o éticas. Todo esto, desde luego no ayuda nada, como tampoco ayuda nada la gran cantidad de políticos arribistas que ejercen sus malas artes desde el escenario público, ni en nada ayuda la escasa diligencia y visión a la hora de legislar, la negligencia, apatía y malos modos de la justicia, la escasa preparación de la clase docente y universitaria y, en general, una interpretación de la sociedad basada en el “todo vale si se logra dinero y poder”. Poder y dinero, sobre rectitud y conducta ejemplar. Esto último se reserva para justificar algún premio o ensalzar hipócritamente alguna caso aislado. En realidad lo de la buena conducta queda para los inútiles y fracasados, para los que la fortuna sigue siendo esquiva por moverse en un territorio falso y quebradizo. La corrupción política es inadmisible, pero es solo la punta del iceberg, lo más sobresaliente y fácil de ver. Javier Gomá lleva razón en su planteamiento, pero solo en parte: premiar a los malos no es bueno. Y lo venimos haciendo...

Leer más...

Politica y deporte

. sábado 12 de diciembre de 2009
0 comentarios

Desde Alfil Rojo hemos defendido desde su nacimiento y de forma continuada la injusticia que supone la excepcionalidad de que gozan Real Madrid, F.C. Barcelona, Athletic Club y Atlético Osasuna como únicos clubes exentos de la obligatoriedad de constituirse en Sociedades Deportivas. A sus presidentes se les está dando una injustificada ventaja con respecto al resto de sus homólogos de primera y segunda división. Mientras unos arriesgan dinero y prestigio, los citados clubes se mueven en el terreno de la ventaja deportiva y económica, especialmente Barça y Real Madrid, verdaderas máquinas de hacer dinero y otorgar poder. A estos, la jugada les sale gratis para, sin riesgo alguno, catapultar y promocionar sus empresas y negocios, bien sean de naturaleza estrictamente económica –como en el caso de Real y Florentino Pérez, "de momento"-, bien de índole política –como acontece en el caso de Barça y Joan Laporta-. Los casos de Athletic y Osasuna son igualmente irregulares si se les compara con sociedades como las que gestionan los intereses del Almería, Santander, Gijón o Xerez, pongamos por caso. El ventajismo es humillante y vergonzoso y, además, de responsabilidad del gobierno. La última de Laporta, proclamando que "sin un estado propio Cataluña está muerta" resulta indignante. Me parece muy bien que haga política, pero que la pague de su bolsillo y no del bolsillo del fútbol. Mantener ese estatus a favor de los citados cuatro "clubes" resulta una auténtica memada –otra más, se entiende- del gobierno Zapatero. De náuseas.

Alfil Rojo

Leer más...