La vida deportiva, se entiende. Desde que se fue Andrés Montes de La Sexta –no sé por qué-, las retrasmisiones deportivas ya no seducen ni encantan como cuando el popular periodista deportivo animaba la tarde-noche de los sábados con sus comentarios, compartidos con Julio Salinas, extraordinariamente descriptivos, llenos de entusiasmo y buen humor. El modo con que Andrés Montes personalizaba sus retransmisiones ha resultado singular e inimitable. Con Julio –dónde están las llaves, Salinas- formaba un tándem perfecto y, por desgracia, irrepetible. Él, y nadie más, es el inventor del famoso “tiki-taka”, del que ya no pueden deshacerse ni Del Bosque ni los propios jugadores, por fortuna, de cara a los resultados de la Selección Española de fútbol. Yo, que hasta hace poco no conocía a este hombre tan extraordinario –no suelo frecuentar las retransmisiones de baloncesto- ahora me duele su pérdida, lo hecho de menos, lamento y me duele su ausencia, ya del todo irremediable. Allá dónde estés, allá dónde te hayas ido, Andrés del alma, seguro que habrá un micrófono que echarte a la boca. Seguro que los que te escuchen allá, estén donde estén, pensarán que les ha tocado revivir en el cielo. Aquí, sin embargo, porque te fuiste tú, la vida ya no es tan maravillosa. Ni las tardes de La Sexta.













0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada