La última actuación municipal en Xàbia ha dejado boquiabiertos a los javienses. Era lo que menos esperaban los comerciantes del Casco Antiguo, muy especialmente los de la Plaça de Baix. Después de los graves problemas que acarrearon las obras al comercio local, la firma de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Xabia y la Asociación de Empresarios y Comerciantes del Casco Histórico, hace poco más de una semana, parecía cerrar viejas heridas y abrir, como decía el Alcalde Monfort, “un camino de trabajo y colaboración para conseguir la revitalización social y económica del Centro Histórico”. Palabras. Casi seguidamente, un comando policial tomaba al asalto la Plaça de Baix y ponía patas arriba las mesas y sillas de los bares de la zona...
La indignación suplantó las buenas vibraciones que transmitía el convenio de colaboración y reabría las heridas todavía no cerradas de los empresarios locales. El acto municipal, lanzado sin aviso previo, conllevaba otros abusos, como la obligación de pagar unas cuotas cuyo plazo de vencimiento no se cumplía hasta el próximo mes de octubre. Ni ayudas, ni aplazamientos, ni otras razones. Aquí no hay más historia, sentenció la “autoridad competente”. O se paga o no hay mesas. Cierto, hay que pagar, pero para eso no hay que sacar los tanques a la calle. El respeto y las buenas maneras –que no están necesariamente reñidas con la legalidad- se imponían en estas circunstancias, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes y, si me apuran, hasta sin contar con ellos. Se ha pasado, sin ninguna justificación, del respeto y la consideración a la tiranía y al abuso. Un cero patatero para el alcalde y su concejal de servicios. De pena. Y de vergüenza.













0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada