Denunciaba ayer Nueva Jávea, por boca de su edil Paco Catalá, el otorgamiento de licencias de obras que no se ajustan a la legalidad. En concreto, se refirió a una licencia concedida en Tesoro Park (Lluca-7), al parecer firmada por la concejala Pepa Chorro pese a que en los informes técnicos se advertía de la falta de aprobación del proyecto de reparcelación en la zona, sin cuyo requisito no es posible el otorgamiento legal de dicha licencia. Según la información que publica hoy LAS PROVINCIAS en su versión digital, la concejala Pepa Chorro ha reconocido que la referida concesión se ha producido por “motivos políticos”, lo que añade todavía más confusión a la acción administrativa de la concejala de urbanismo...
Si la información apuntada es correcta, en principio habría que calificar de loable la actuación del concejal nuevojaviense, pero del mismo modo habría que recriminarle seguidamente el hecho de no ser más decisivo y contundente. Si las cosas son como parecen, la acción administrativa llevada a cabo por la concejala Pepa Chorro entraría de lleno en la supuesta comisión de un delito, por lo que habría que dar cuenta a la justicia a través de los cauces reglamentarios. De lo contrario uno se queda con la duda de si se miente a se va con la verdad por delante. Tirar la piedra y esconder la mano no es la mejor manera de hacer política, y si la información es rigurosamente cierta corresponde acabar la faena en los juzgados. Al pan, pan, y al vino, vino.













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