En Benitatxell, la alcaldesa Josefa Ronda, del Partido Popular, ha impedido, con su voto de calidad, que prosperase la petición de los partidos de la oposición –es un decir, dada la mescolanza política- sobre la creación de una comisión investigadora de las irregularidades económicas practicadas por el anterior equipo de gobierno, que en gran parte es el mismo que había antes de la incorporación del Partido Popular, dueño de la alcaldía después de la dimisión del ex alcalde Juan Cardona. Resulta curioso que se uniese al bando de los peticionarios la concejala Hannelore Rheindorf, probable implicada en un supuesto delito de prevaricación y envuelta en los sucesos que concluyeron con la mencionada dimisión de Cardona. Igualmente curiosa resulta la actitud de la actual alcaldesa, ahora mucho más precavida ante posibles corruptelas que hace unos meses en la oposición, desde donde se mostraba algo así como la madre Teresa de Calcuta en materia de honradez. Cómo cambia el tiempo. Y las personas, madre...En Calpe, los nubarrones no parecen menos oscuros y espesos que en Benitatxell. La oposición está que trina por el alquiler de un piso con cargo a los haberes consistoriales. La cosa no tendría demasiada importancia, de no ser por que el piso en cuestión está desocupado y es propiedad de la edil Linda Townsend, del Partido Popular. No es menos curioso que tanto Linda Townsend como Hannelore Rheindorf sean de otras tierras, aunque solo sea para decir que en todos los lugares cuecen habas y que la sinvergonzonería no tiene patria ni bandera fijas. Como postrera curiosidad, digamos que el Partido Popular parece atraer, a partir de cambios poco naturales en el gobierno de los municipios alicantinos, muy especialmente en los de la Marina Alta, capítulos y sucesos poco edificantes y, más bien, espesos, oscuritos y con cierto tufillo. Qué manera de patinar.












0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada