La vergüenza de Rajoy y Trillo

. miércoles 15 de abril de 2009
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Parece que no, que no fue como contó ese general sinvergonzón y malcarado que mira burlón a quien le pregunta a la salida del juzgado. Lo ha dicho el jefe del equipo forense turco, Bülent Sam: “Nos comunicábamos en inglés y había traductor; se leyó el acta y no pusieron objeción. Querían firmar cuanto antes y salir porque el avión estaba esperándoles.” Ya saben, pues. No hubo problemas de trasvases imputables a los turcos. Conocían los militares españoles que había 30 víctimas del Yak 42 sin identificar, pero lo importante era el funeral. Se sabe que Federico Trillo intentó anular la legalidad del acta, en la que participaron su propio comisionado y jefe de la Delegación Española, el teniente general José Antonio Beltrán Doña, y el general imputado en la causa, Vicente Navarro. Se intentó burlar esa prueba y que no llegase a los tribunales. Ahora, al bravucón ex ministro le toca pedir perdón a los familiares de las víctimas por la chapuza del vuelo del Yak 42. Yo no sé si es culpable de algún delito, porque ése es un asunto que compete a los tribunales de justicia, pero política y humanamente, el ex ministro debería entonar su mea culpa y desaparecer del escenario político de la forma más rápida posible. Ahí desentona y contamina. Y el Partido Popular debería impulsar esa acción, salvo que prefiera ensuciarse el traje hasta más allá de las rodillas. Vergüenza, Trillo. Vergüenza, Rajoy. A casa.