De obispos, monos y hombres

. viernes 27 de febrero de 2009
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Publica hoy El País dos noticias aparentemente distintas, entre las que, sin buscar, he podido percibir estrechos vínculos. Una, de marcado carácter científico –originalmente publicada por la revista Science-, habla del hallazgo en Kenia de rastros de homínidos de hace un millón y medio de años. Se trata de una serie de pisadas llevadas a cabo por individuos que ya habían alcanzado evolutivamente una función de los pies y una forma de locomoción bípeda esencialmente modernas que, sin duda, corresponden a un Homo erectus. No obstante, los rastros de homínidos más antiguos, fueron descubiertos en Tanzania, hace 3,6 millones de años. Proceden de unos seres muy primitivos (Australopithecus afarensis), simiescos aún, mientras que los hallados en Kenia sorprenden por su modernidad. Unos pertenecen al hombre de ahora, los otros son de un individuo con más rasgos de mono que de hombre, a medio camino entre uno y otro…

La otra noticia, tiene bastante de raro, al menos en una primera lectura. Pero antes, permítanme que les ponga en antecedentes. El Obispo Richard Williamson es seguidor de Marcel Lefebvre y ha sido recientemente expulsado de Argentina por una declaraciones en las que el religioso negaba que las cámaras de gas nazis se utilizaran para exterminar a los judíos, asegurando que en el Holocausto no hubo seis millones de víctimas, sino entre 300.000 y 400.000, como si con ésta rebaja se pudiese atenuar el nivel de repugnancia que inspiran tan horrendos crímenes. El mismo día que se hacía pública la entrevista, el Papa Benedicto XVI levantaba un decreto de excomunión que pesaba sobre el Obispo autor de tan polémicas declaraciones. Resta por saber si el Obispo hizo estas manifestaciones para ganarse la suspensión de la pena, o el castigo al fuego eterno le fue perdonado como premio por sus palabras. Fuere como fuere, queda demostrado que el mono, el hombre y el obispo tienen los pies de barro y que, a la vista de su evolución y sus comportamientos, el obispo, por sus pies y sus palabras, también procede del mono. En un futuro no muy lejano estamos seguros de que, por el mismo procedimiento, podremos llegar a idéntica conclusión para con los papas y cardenales. Me juego una entrada al Safari Park de Vergel.