En el tercer trimestre del año, el paro aumenta en 217.200 desocupados más con respecto al mismo trimestre de 2007, colocando la tasa de desempleo en el 11,33%. El Ibex35 se coloca por debajo de los 9.000 puntos y amenaza las pensiones privadas de un elevado porcentaje de españoles. Los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) para este recién terminado tercer trimestre han sido demoledores. El número de desocupados ha crecido un 45% más que en el tercer trimestre del pasado año. El Secretario de Estado de Economía, David Vidal, ha adjudicado la autoría de esta situación al hecho de "que todavía sigue creciendo la población activa", pero no ha dudado en afirmar que "la expectativa no es buena para los próximos meses y se prolongará la situación a 2009". De hecho, el número de desocupados se acerca a los 2.598.800, cifra sólo superada en los últimos 10 años por la alcanzada en 1998, en que se llegó a los 2.646.400. El aumento del paro se ha dejado sentir en todas las comunidades autónomas, dejando porcentajes muy significativos con respecto al mismo trimestre del año anterior: Baleares (120,99%), Murcia (78,85%) y Castilla-La Mancha (68,34%). En realidad solo se ha experimentado mejoría en Ceuta, donde el número de parados ha descendido un 10,75%. La encuesta recoje que la destrucción de empleo efecta más a varones que a mujeres. En este tercer trimestre se han perdido 330.700 empleos con respecto al mismo trimestre del año anterior, un 2,7%, mientras que las mujeres todavía han podido ocupar 166.500 puestos más en el mismo periodo, un 1.9%.
Los datos son como para echarse a llorar. Aquella desaceleración económica de la que nos hablaba el Ministro de Economía se ha trasformado en una crisis galopante que está causando estragos en todas las economías. Las caídas bursátiles, verdaderos desplomes, no solo afectan a las grandes corporaciones económicas (bancos y multinacionales), con la consiguiente pérdida de empleo, sino que afecta igualmente a muchas economías domésticas. Los pequeños ahorradores de fondos y los pensionistas que llegan van a encontrar terriblemente adelgazados sus planes de pensiones. La caída del Ibex35 destroza literalmente estos planes, concertados de forma privada, que ya habrán cosechado pérdidas por encima del 40% del valor que tenían hace poco tiempo. Los que tengan vencimiento en los próximos meses van a presentarse cadavéricos. Un desastre, un fracaso para la economía global de la que tan vanidosamente se alardeaba hasta hace unas cuantas semanas. Vivir para ver.













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